Gracias a la higiene facial profunda conseguimos eliminar la impurezas que día a día se van quedando en nuestra piel. Debido al los agentes externos, restos de maquillaje, más uso de cremas… ¡Todo le afecta a tu piel! Por ello es importante realizar cada cierto tiempo una higiene facial profunda.

Es uno de los servicios más demandados en nuestro gabinete de estética.

Una limpieza facial profunda es un tratamiento destinado a limpiar el rostro con el fin de eliminar las impurezas de la piel, las células muertas y los famosos puntos negros o comedones. ¿Qué conseguimos?

  • Activar el proceso de renovación celular (eliminar la capa más externa de la epidermis de células muertas y conseguir de esa forma una nueva piel más nueva y luminosa).
  • Preparar la piel para que los productos que apliquemos tras la limpieza tengan una máxima eficacia.
  • Mejorar el aspecto de la piel y conseguir un efecto relajante.